Covid-19 y profesionales de la salud visual
 
 
Buenas prácticas en Optometría y Oftalmología contra el covid-19

 

El 23 de marzo se celebró el día del Optómetra en Colombia. Como un homenaje a su labor profesional que a veces pasa desapercibida y subvalorada, traemos el siguiente artículo publicado en el Sitio Web de una empresa prestigiosa y de reconocida trayectoria en nuestro país Grupo Franja. Se trata de un interesante artículo relacionado con la exposición en la práctica profesional al Covid-19.

 

El Covid-19 más conocido como coronavirus, en un virus de ARN de cadena sencilla, de la familia Orthocoravirinae, y diversas subfamilias, de transmisión zoonótica, responsable de la recién declarada pandemia por la OMS. En su estructura principal se encuentra una membrana (M), la cadena sencilla de ARN, un pico glucoproteico (S), una nucleocápside proteica, y una proteína de envoltura (E). Ver figura 1.

Figura 1. Estructura básica del COVID-19

 

SÍNTOMAS

El virus tiene un período de incubación de aproximadamente 5.2 días. Entre los síntomas más comunes reportados se encuentran: fiebre, tos seca, fatiga, dificultad respiratoria, dolor de garganta, rinorrea, hemoptisis o esputo con sangre, dolor de pecho, también se pueden presentar síntomas gastrointestinales tales como: diarrea, náuseas y vómito. También se conocen manifestaciones en términos de dolor muscular o con compromiso neurológico como cefalea y confusión. Los casos de mortalidad del virus se relacionan con neumonía severa. COVID-19 puede entrar al organismo humano a través de las vías respiratorias o las superficies mucosas como la conjuntiva.

 

AMENAZAS PARA LOS PROFESIONALES DE LA SALUD VISUAL

No se puede negar que en el examen oftalmológico depende la examinación directa de este órgano, esto requiere una cercanía peligrosa en pruebas como oftalmoscopía, biomicroscopía, retinoscopía, agudeza visual, toma de PIO, etc, si se tiene en cuenta que en un tosido o estornudo, se pueden expulsar partículas o gotas en un alcance de hasta 6m. Adicionalmente, parece ser que a través de pruebas como la RT-PCR se detectó la presencia del virus en la lágrima, convirtiéndola en una fuente de transmisión cuyo contacto con el profesional de la salud visual que examina el ojo es casi a diario. También es posible afirmar que en la práctica oftalmológica se pueden generar infecciones cruzadas, desde pacientes a profesionales y de profesionales a pacientes o pacientes a pacientes.

Lai y colaboradores (2020) emitió una serie de recomendaciones basadas en los riesgos inminentes de la consulta oftalmológica y optométrica que contemplan la parte asistencial y administrativa así:

  1. En sitios donde la atención de pacientes sea masiva como hospitales públicos, donde la presencia se COVID-19 sea inminente, o la emergencia sea declarada, reprogramar las citas de consulta externa y atender solamente casos de urgencias.
  2. Todo el personal asistencial, optómetras, oftalmólogos, enfermeras, asistentes, etc, deben usar tapabocas o mascarillas especiales en sitios donde la propagación haya aumentado.
  3. Lavado frecuente de las manos.
  4. Es importante establecer mecanismos de triage al paciente que se realizará consulta de Optometría u Oftalmología; por ejemplo, se deben tener termómetros para detectar los pacientes con fiebre antes de entrar a la consulta. Solo se atenderán los casos urgentes y los no urgentes se reprogramarán o redirigirán.
  5. Para los oftalmólogos en la medida de lo posible realizar en primer lugar cirugías bajo anestesia local, ya que la general es una potencial fuente de microaerosoles por la entubación endotraqueal. De ser necesaria, recurrir a los medios de protección extremos en las salas de cirugía.
  6. Evitar realizar tonometría neumática por ser otra fuente de microaerosoles, mejor realizar de aplanación con la respectiva desinfección del equipo y protección del personal.
  7. Garantizar la correcta ventilación de los consultorios que permita el recambio de aire fresco y evitar la permanencia de aire contaminado.
  8. Diseñar un escudo protector de plástico en la lámpara de hendidura para evitar la propagación de las goticas. Ver figura 2.
  9. Minimizar encuentros académicos presenciales, y hacer mejor uso de herramientas virtuales.
  10. Realizar limpieza de equipos médicos y administrativos con el doble de frecuencia de lo habitual.
Figura 2. Dispositivo de plástico diseñado como barrera.

 

Li et al (2020) alerta de la presencia de conjuntivitis. Si bien es cierto que no está catalogada como un signo temprano de la infección, cuando esta es evidente, recalca el uso de protección ocular como googles protectores o máscaras faciales y evitar tocar los ojos de estos pacientes.

 

CONCLUSIÓN

Estamos frente a una pandemia e incertidumbre de sus alcances, las medidas de protección y prevención en optometría y oftalmología no deben pasar desapercibidas ni tomadas como exageradas. Se debe tener una conciencia social para proteger a pacientes y profesionales.

 

Para ir a la fuente del artículo y mayor información le sugerimos ingresar al siguiente enlace: grupofranja.com